No todos calentador de diésel las instalaciones se enfrentan a las mismas condiciones ambientales. Las autocaravanas, los vehículos comerciales, los equipos todo terreno y las aplicaciones marinas imponen distintas exigencias a las carcasas de los calentadores.
Elegir la carcasa adecuada implica más que seleccionar el tamaño correcto.
Consideraciones materiales para diferentes ambientes
Para las carcasas de los calentadores se utilizan plástico, acero con recubrimiento en polvo, acero inoxidable y aluminio, según la aplicación.
Las carcasas de plástico pueden ser adecuadas para instalaciones interiores o ligeramente expuestas, mientras que el acero inoxidable o el aluminio recubierto suelen preferirse en condiciones exteriores severas.
En zonas expuestas a sal de carretera, humedad o vibraciones intensas, la resistencia a la corrosión adquiere especial importancia.
Factores de dimensionamiento y planificación del espacio
La carcasa debe ofrecer suficiente espacio para el calentador, los cables eléctricos, las tuberías de combustible, los conductos de aire y el acceso para mantenimiento.
Una carcasa demasiado pequeña puede provocar restricciones del flujo de aire, curvaturas excesivamente cerradas en la canalización de los gases de escape o dificultades durante el mantenimiento.
Un espaciado adecuado alrededor del calentador también favorece la refrigeración y reduce la transmisión de vibraciones.
Consideraciones de protección ambiental
Distintos entornos requieren distintos niveles de protección contra el polvo, el agua, la luz solar y los residuos.
Las instalaciones expuestas a salpicaduras de la carretera o a lavados a presión pueden requerir un nivel de estanqueidad superior al de los compartimentos de almacenamiento interiores.
Al mismo tiempo, unos niveles de estanqueidad más elevados no deben comprometer la ventilación alrededor del calentador.
Adaptación del diseño de la carcasa al diseño de la instalación
La forma y el sistema de fijación de la carcasa deben adaptarse al espacio disponible y al diseño del vehículo.
Las carcasas de bajo perfil pueden ser adecuadas para instalaciones en la parte inferior del vehículo, mientras que las carcasas más altas pueden resultar más prácticas para su montaje en tabiques o compartimentos.
Tener en cuenta, durante la fase de planificación, las salidas de cables, el recorrido de las mangueras y el acceso para mantenimiento ayuda a evitar problemas futuros de instalación.