Como fabricante profesional y consolidado de calentadores diésel, Lavaner sabe que una alta eficiencia térmica es uno de los indicadores más importantes del rendimiento del calentador. Refleja qué tan eficazmente el calentador convierte la energía química del combustible diésel en calor utilizable. Pero, ¿cómo se mide exactamente esta eficiencia y qué factores de diseño la influyen más?
Cálculo básico de la eficiencia térmica
La eficiencia térmica se expresa como la relación entre:
calor útil producido ÷ energía total del combustible consumido
Para medir la potencia térmica útil, los ingenieros calculan el aumento de temperatura y el flujo de aire (o agua) que pasa a través del intercambiador de calor. La energía suministrada se calcula en función del consumo de combustible y del valor calorífico inferior del gasóleo.
Este método de balance energético es ampliamente utilizado en toda la industria.
Influencia del método de atomización
La atomización descompone el combustible diésel en gotas finas, aumentando la superficie y la eficiencia de mezcla.
• Atomización fina → combustión más limpia → mayor eficiencia
• Mala atomización → combustión incompleta, más hollín, menor eficiencia
Las boquillas de combustible de alta precisión de Lavaner garantizan una distribución fina del spray, ayudando a maximizar la eficiencia de la combustión.
Optimización de la estructura del intercambiador de calor
Aunque la combustión sea perfecta, la eficiencia depende de la cantidad de calor capturado.
Los diseños efectivos incluyen:
• Áreas ampliadas de intercambio térmico
• Diseños multicanal para aumentar el tiempo de contacto del flujo de aire
• Turbulencia optimizada del flujo de aire para que el aire caliente permanezca más tiempo dentro del intercambiador
Estas mejoras de ingeniería permiten al calentador extraer más calor utilizable antes de que los gases de escape sean liberados.